2.1 FRENAR EL ALTO COSTO DE LA VIDA Y LA INFLACIÓN

Necesitamos que se detenga y reduzca el mal económico que ha repercutido en todos los hogares y que se manifiesta en el alto costo de bienes y servicios de aquello que se consigue y medio funciona. El salario de los que tenemos un puesto de trabajo no guarda ninguna relación con la posibilidad de alimentarse, ni de vivir dignamente, hace tiempo dejamos de ser detentadores de los derechos más elementales como personas. En resumen, equilibrar el choque entre los intereses y las tensiones del Estado y lo económico, a fin de lograr armonía social con el manejo del presupuesto fiscal y las complicaciones crediticias. Lo más urgente es adoptar una política económica que logre solventar las insatisfacciones elementales de la población y por ende las tensiones políticas.  Lo nacional, las carencias urgentes de la gente es lo prioritario, para luego resolver otros temas en las relaciones con otros Estados en la geopolítica económica. 

Requerimos resolver: 

• cómo producir alimentos, 
• educar para el trabajo, 
• incentivar el empleo, 
• resolver el subempleo de la administración pública y la insuficiencia técnico/científica, 
• redimensionar la agricultura (tecnificada, moderna y diversificada) como eje central de la producción de alimentos y materias primas para la industria, 
• un sistema tributario justo, 
• reestructurar la deuda externa, 
• compartir con la economía privada el gasto social. 

Entendemos que no puede ser una política económica circunstancial, sino con una visión de futuro, y que nada se resolverá en pocos días. Los ciudadanos necesitamos estar informados del avance de la agenda para contribuir con sus logros y entender las dificultades que surjan. Lograr que los gastos del consumo y el salario se acerquen. Se tiene que acabar con la divergencia entre los salarios y el consumo así como la desviación entre inversión y el monto efectivo requerido para ello.  En definitiva resolver la pobreza y las desigualdades con crecimiento económico y equidad. 


Los diez puntos centrales: 


1. Inflación: mayor producción para favorecer la sana competencia y controlar la escalada de precios. 
2. Tipo de Cambio: Un tipo de cambio único que favorezca la competitividad nacional. 
3. Reservas internacionales:Fortalecerlas para que recuperemos la confianza en nuestra moneda. 
4. Fisco. Equilibrar el gasto público, hacerlo auditable por toda la ciudadanía. 
5. Seguridad Social: desarrollar un sistema que contemple salud, pensiones y jubilaciones. 
6. Petróleo. Recuperar la industria. 
7. Ente emisor: BCV autónomo, cumplir con la prohibición del financiamiento del déficit fiscal. 
8. Integración: revisión de los acuerdos comerciales de integración regional. Evaluar el intercambio entre países, e incorporar al sector productivo en la evaluación de los intereses nacionales. 
9. Empleo productivo: desarrollar un sistema de estímulos a la inversión productiva generadora de puestos de trabajo, a través de reducciones 16 impositivas, más estímulos que controles y de una educación para el trabajo. 
10. Sistema de ciencia y tecnología: desarrollarlo para que favorezca el desarrollo a largo plazo. Venezuela necesita liquidez e inversión. Requerimos decisiones políticas que se orienten a salvaguardar los intereses de la sociedad civil y del Estado.

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